La activista Olimpia Coral Melo advirtió que en México persiste un importante desconocimiento sobre la violencia digital, particularmente entre niñas, niños y adolescentes, quienes en muchos casos no identifican que estas conductas constituyen un delito.
“Muchos niños, niñas y adolescentes todavía no saben que esto es un delito, todavía no saben que pueden ser víctimas o agresores”, señaló, al enfatizar la urgencia de fortalecer la conciencia social en torno a este problema durante su visita a SLP como parte de la jornada de Prevención y Atención de la Violencia Digital realizada por el Congreso del Estado de San Luis Potosí.
Durante su intervención, recordó que las sanciones para quienes cometen este tipo de delitos pueden ir de los tres a seis años de prisión, dependiendo del caso. Sin embargo, subrayó que el castigo por sí solo no es suficiente si no se acompaña de procesos de prevención y educación.
Olimpia Coral destacó que la violencia digital no surge de manera aislada, sino que responde a patrones sociales normalizados. “No nacimos agresores, no nacimos acosadores… lo normalizamos en esta masculinidad que se tiene”, expresó, al llamar a reflexionar sobre las conductas que se reproducen en entornos digitales, especialmente entre hombres.

La activista también puso sobre la mesa la responsabilidad de las plataformas digitales, al considerar que aún no existe una reparación integral del daño para las víctimas. Explicó que mientras las empresas tecnológicas no eliminen por completo el contenido íntimo difundido sin consentimiento, las huellas de violencia persisten en internet.
“Es más fácil que se haga viral una imagen sexual de cualquier mujer que contenidos de concientización, porque el algoritmo monetiza con eso”, advirtió.
En materia de prevención, hizo un llamado a reforzar los protocolos en instituciones educativas, particularmente ante casos de acoso. Recordó un caso en la Ciudad de México donde un docente agredió a una alumna, y la respuesta inicial de la escuela fue revictimizar a la víctima, evidenciando la falta de mecanismos adecuados de actuación.
Finalmente, Olimpia Coral subrayó la importancia de la reinserción social para quienes cometen este tipo de delitos. Indicó que, en el caso de menores de edad, es fundamental establecer protocolos desde las escuelas, mientras que para personas adultas con sentencia se debe garantizar una reinserción con perspectiva de género.
“Se tienen que reinsertar, no profesionalizar en los delitos”, afirmó, al destacar que este proceso es clave para evitar la reincidencia.
La activista insistió en que el combate a la violencia digital debe ser integral: con mayor difusión, educación desde el hogar, responsabilidad de las plataformas tecnológicas y un enfoque que contemple tanto la sanción como la reinserción social.
