El hartazgo por años sin un suministro regular de agua potable estalló ayer en el sector norte de la capital, donde vecinos de diversas colonias bloquearon el Periférico Norte para exigir una solución definitiva al organismo operador Interapas.
Los inconformes cerraron la circulación, generando un severo caos vial y evidenciando la desesperación de cientos de familias que, aseguraron, llevan entre cuatro y seis años padeciendo la falta del servicio. Los manifestantes denunciaron que, pese a no contar con agua en sus hogares, los cobros llegan puntualmente cada mes.
Durante la protesta, los vecinos rechazaron las versiones oficiales que atribuyen el desabasto a la falta de recursos para la operación de pozos. Afirmaron que el pozo ubicado en la avenida Zacatecas, frente al Mercado Bicentenario, sí cuenta con agua, pero el organismo no ha abierto la red de distribución, lo que, dijeron, refleja una falta de voluntad más que un problema técnico.
El desabasto ha afectado a colonias como Arenal, Ciprés, Azucena, Pinos, Cedros, Santa Laura, Ignacio Ramírez, Jacarandas, María Cecilia y Santa Lucía, donde la situación se ha vuelto crítica y ha obligado a muchas familias a buscar alternativas para abastecerse.
Tras varias horas de bloqueo, autoridades de la Secretaría General de Gobierno e Interapas sostuvieron una mesa de diálogo con los manifestantes. Como parte de los acuerdos, se comprometieron a abrir la red de distribución en los próximos días y a garantizar el suministro mediante pipas en las zonas donde no funcione la infraestructura.
Sin embargo, el ambiente entre los vecinos se mantuvo tenso y marcado por la desconfianza. Advirtieron que no es la primera vez que reciben promesas similares sin resultados, por lo que dejaron claro que, de no cumplirse los compromisos, volverán a las calles.
Aunque la circulación fue restablecida tras el levantamiento del bloqueo, la inconformidad persiste y el conflicto se mantiene latente ante una ciudadanía que asegura estar cansada de la falta de respuestas.
