En una pausa necesaria antes de reencontrarse con su público, Alex Ubago se sentó frente a los medios potosinos para demostrar que, tras 25 años de carrera, la cercanía con su audiencia sigue siendo su mejor carta de presentación.El cantautor, nacido en Vitoria-Gasteiz pero orgullosamente arraigado a la vida tranquila de San Sebastián, se tomó el tiempo para recordar sus inicios con una nostalgia evidente, pero también con la satisfacción de quien ve a distintas generaciones unidas por una misma letra. Durante la charla, Alex compartió que uno de sus mayores logros es el fenómeno de ver a padres e hijos compartiendo sus canciones; un puente generacional que lo motiva a mantener en su repertorio esos temas que lo lanzaron a la fama y que hoy siguen sonando tan frescos como el primer día.

Más allá de los escenarios, el artista dejó ver al hombre que disfruta de la normalidad absoluta. Habló con mucho sentimiento sobre su familia, asegurando que su esposa y sus hijos son su verdadero centro de gravedad. Para él, regresar a casa en España significa despojarse de la etiqueta de figura pública para vivir una rutina común, donde su “mejor desestres” es precisamente la compañía de sus seres queridos. Fue un momento de honestidad donde Alex reconoció que ese equilibrio es lo que le permite seguir entregándose con tanta pasión en cada gira.
La conversación también tocó el tema de la inteligencia artificial en la industria musical. El cantante explicó que utiliza la tecnología como un apoyo en su trabajo, pero aconsejó no mal usarla ni depender totalmente de ella. Para él, es importante que la música mantenga el sentimiento real que solo las personas pueden transmitir. Al final del encuentro, se mostró emocionado al agradecer al público potosino por su apoyo y dejó claro que, a pesar de los años y los avances tecnológicos, su prioridad sigue siendo conectar de manera auténtica con la gente que escucha sus canciones.
