A pocos días del arranque de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la Selección de Japón protagonizó una de las primeras controversias de la justa al decidir no utilizar las instalaciones de entrenamiento de Tigres UANL en Monterrey, debido a inconformidades con las condiciones del terreno de juego.
De acuerdo con diversos reportes, los llamados “Samuráis Azules” tenían previsto entrenar en el Centro de Entrenamiento Tigres (CET) durante su estancia en Nuevo León; sin embargo, tras inspeccionar las canchas, el cuerpo técnico japonés consideró que el césped no se encontraba en condiciones óptimas para realizar sus prácticas de cara a la Copa del Mundo. La principal preocupación habría sido el riesgo de lesiones para los jugadores en una etapa crucial de preparación.
Ante esta situación, el combinado asiático optó por modificar su planificación y trasladar sus entrenamientos inicialmente a las instalaciones de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Nuevo León, para posteriormente establecerse en El Barrial, centro de entrenamiento de Rayados de Monterrey.
La decisión causó revuelo entre aficionados y medios deportivos, ya que el complejo de Tigres había sido contemplado como una de las sedes de entrenamiento para selecciones participantes en el Mundial. Incluso medios internacionales señalaron que la delegación japonesa mostró molestia por el estado del campo y llegó a evaluar alternativas de último momento para garantizar una preparación adecuada.
Aunque la situación fue resuelta rápidamente con el cambio de sede, el episodio ha puesto bajo los reflectores la calidad de algunas instalaciones destinadas al Mundial en territorio mexicano. Mientras tanto, Japón continúa con su preparación rumbo a su debut mundialista, donde buscará convertirse en una de las selecciones sorpresa del torneo.
