Ante el creciente interés de la población por los tatuajes y las perforaciones corporales, la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris) emitió una serie de recomendaciones para prevenir afectaciones a la salud derivadas de procedimientos realizados sin las condiciones adecuadas de higiene y seguridad.
La dependencia advirtió que acudir a establecimientos que no cumplen con la normatividad sanitaria puede exponer a los usuarios a diversas complicaciones, entre ellas infecciones cutáneas, reacciones alérgicas, cicatrices permanentes e incluso enfermedades relacionadas con el contacto con sangre contaminada.
De acuerdo con especialistas en salud pública, los riesgos asociados a estas prácticas no radican necesariamente en el procedimiento en sí, sino en la falta de protocolos sanitarios durante su realización. El uso de agujas reutilizadas, instrumental mal esterilizado o tintas de procedencia desconocida puede favorecer la aparición de infecciones que, en algunos casos, requieren atención médica especializada.
Por ello, la Coepris anunció que mantendrá labores de vigilancia e inspección en establecimientos dedicados a tatuajes, perforaciones y modificaciones corporales, con el objetivo de verificar el cumplimiento de las medidas sanitarias vigentes.
Entre los aspectos que serán supervisados destacan el uso de material estéril y desechable, la correcta desinfección de áreas de trabajo, el manejo adecuado de residuos biológico-infecciosos y la utilización de insumos que cumplan con las disposiciones establecidas por las autoridades de salud.
La comisión recomendó a la ciudadanía verificar las condiciones de higiene de los establecimientos antes de contratar cualquier servicio, además de asegurarse de que las agujas sean nuevas y abiertas frente al cliente. También sugirió confirmar que el personal utilice guantes desechables y proporcione instrucciones claras sobre los cuidados posteriores al procedimiento.
Las autoridades sanitarias hicieron énfasis en evitar la realización de tatuajes o perforaciones en lugares improvisados o que operen sin controles visibles de seguridad, ya que estas prácticas incrementan considerablemente la posibilidad de desarrollar complicaciones.
