El cielo fue protagonista este miércoles 12 de agosto, pero no para todos. Mientras habitantes de distintas partes del hemisferio norte pudieron observar el eclipse solar total, en México el fenómeno no pudo apreciarse como tal, situación que rápidamente se convirtió en material para las redes sociales.
El fenómeno astronómico generó expectativa durante semanas, particularmente después del recuerdo que dejó el eclipse de abril de 2024, cuando varias regiones de México fueron escenario de uno de los eventos astronómicos más espectaculares de los últimos años.
Esta vez, la historia fue diferente. La trayectoria del eclipse del 12 de agosto se concentró principalmente en zonas de Europa y el Atlántico Norte, dejando a México fuera de la franja donde podía observarse la totalidad.
Y como suele ocurrir en internet, la decepción duró poco.
En redes sociales comenzaron a circular memes, bromas y comentarios de usuarios mexicanos que hicieron referencia a la expectativa por el eclipse y a la realidad de no poder presenciarlo. La conversación pasó rápidamente de la astronomía al humor, con publicaciones que ironizaron sobre quienes esperaban mirar el cielo y terminaron viendo… prácticamente lo mismo de todos los días.
El fenómeno también provocó comparaciones con el eclipse de 2024, cuando México sí tuvo un papel protagonista y millones de personas siguieron el recorrido de la sombra lunar.
Aunque México quedó fuera del espectáculo, el eclipse de este miércoles sí ofreció imágenes llamativas desde los sitios donde pudo observarse en su totalidad. La Luna pasó frente al Sol hasta bloquear completamente su disco y proyectar una sombra sobre determinadas regiones de la Tierra.
En redes sociales comenzaron a aparecer fotografías y videos del momento, mientras usuarios de distintos países compartían su experiencia y comparaban las condiciones del cielo antes, durante y después de la totalidad.
Así, mientras en algunos lugares el día se convirtió momentáneamente en noche, en México el eclipse terminó convirtiéndose en otro fenómeno: el de los memes.
La reacción volvió a demostrar que, cuando se trata de acontecimientos que generan expectativa, las redes sociales tienen una forma particular de contar la historia: incluso cuando no se puede ver el eclipse, siempre queda algo de qué reírse.
