Ciudad de México.— La deuda relacionada con el rescate bancario de los años noventa podría prolongarse mucho más de lo previsto. La presidenta Claudia Sheinbaum adelantó que la Secretaría de Hacienda presentará un análisis sobre el estado actual del adeudo y sostuvo que, bajo el esquema vigente, su pago podría extenderse de manera indefinida.
Sheinbaum explicó que uno de los principales problemas se encuentra en la forma en que actualmente se cubren las obligaciones del Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB), organismo que asumió las funciones relacionadas con el antiguo Fobaproa.
Según la explicación de la mandataria, los recursos públicos destinados al IPAB no son suficientes para cubrir la totalidad de los intereses que genera la deuda. Mientras una parte de estos se paga con recursos presupuestales, el resto se financia mediante nuevo endeudamiento.
Esto significa que, en lugar de reducir de manera significativa el monto principal del adeudo, el esquema actual mantiene una parte importante de la carga financiera.
La presidenta señaló que alrededor de 50 mil millones de pesos del presupuesto público se destinan cada dos años al IPAB, aunque precisó que esta cantidad representa únicamente una parte de los intereses generados.
El escenario planteado por Sheinbaum pone nuevamente sobre la mesa el costo que el rescate bancario continúa representando para las finanzas públicas mexicanas, más de tres décadas después de la crisis financiera de los años noventa.
Hacienda será la encargada de presentar un análisis detallado sobre la evolución de la deuda y su esquema de pago. De acuerdo con Sheinbaum, el estudio permitirá explicar por qué la obligación podría no quedar liquidada en 2050, fecha que se había contemplado como referencia para concluir con su pago.
