Personal del Gobierno del Estado de San Luis Potosí acudieron a la comunidad de Cándido Navarro para dialogar con los habitantes que se oponen a la operación de un tiradero en la zona. Durante el encuentro, el funcionario enviado por la Subsecretaría de Gobernación reconoció que las autoridades estatales desconocían a detalle la situación y el estatus legal o técnico del proyecto.
Ante el descontento social por los posibles impactos ambientales y de salud que generaría el depósito de desechos en un arroyo cercano, el representante gubernamental aseguró que, por instrucciones del Ejecutivo estatal, las actividades de tiro y acopio en el sitio quedan suspendidas de manera inmediata.
“Venimos enviados directamente por el gobernador para atender su problemática. La postura es clara: si no existen los estudios de impacto ambiental pertinentes y, sobre todo, si no hay consenso con la ciudadanía, no se va a permitir este tiradero”, afirmó el funcionario ante los vecinos concentrados en el lugar.
Asimismo, se informó que la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (SEGAM) revisará si la administración municipal o los particulares involucrados contaban con dictámenes técnicos o autorizaciones válidas. De no ser así, o de determinarse que existe un riesgo ambiental o social, el Estado gestionará la restitución y limpieza del sitio afectado.
Los vecinos de Cándido Navarro reiteraron su rechazo absoluto a la permanencia de cualquier tipo de basurero en las cercanías de sus viviendas, advirtiendo sobre la contaminación de la zona y los riesgos para sus familias. Las autoridades estatales se comprometieron a mantener abiertas las vías de diálogo y a no permitir acciones arbitrarias.
