El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, acusó al Gobierno federal y a Morena de mantener un supuesto “narcopacto” con grupos criminales y afirmó que México se ha convertido en un “narcoestado”, sin presentar en sus declaraciones pruebas que acrediten dicha acusación.
Romero pidió a la presidenta Claudia Sheinbaum “abrir los ojos” ante lo que calificó como una presunta alianza entre Morena y organizaciones delictivas.
El dirigente panista ha utilizado previamente expresiones similares para cuestionar al partido en el Gobierno. El pasado 6 de septiembre, durante una sesión del Consejo Nacional del PAN, afirmó que el “narco gobierno de Morena” enfrentaría las elecciones de 2027.
Las acusaciones se dan en medio de la confrontación entre el PAN y Morena en torno a la estrategia de seguridad y los presuntos vínculos entre actores políticos y grupos del crimen organizado.
En junio de 2026, la Comisión de Quejas y Denuncias del INE ordenó al PAN y a Romero retirar diversas publicaciones en las que se relacionaba a Morena con el narcotráfico y pactos criminales, al considerar preliminarmente que podían constituir calumnia. El caso posteriormente llegó al Tribunal Electoral.
Por su parte, el Gobierno federal ha defendido su estrategia de seguridad. La administración de Claudia Sheinbaum reportó que entre septiembre de 2024 y agosto de 2026 los homicidios dolosos disminuyeron 53 por ciento a nivel nacional, además de informar sobre detenciones, aseguramientos de armas y drogas y el desmantelamiento de laboratorios clandestinos.
