“Este cambio no pertenece a un gobernador, este cambio pertenece a las familias que nunca dejaron de creer que en San Luis Potosí podía ser diferente”, es el mensaje con la que Ricardo Gallardo Cardona abre su Quinto Informe de Gobierno, un escrito que va acorde al discurso que dio en su evento en el que combinó el recuento de obras y programas con un mensaje político de cara a los próximos años.
Uno de los principales temas abordados fue la infraestructura. El gobernador destacó las nuevas autopistas San Luis Potosí–Querétaro y San Luis Potosí–Matehuala, proyectos que, de acuerdo con lo expuesto durante el informe, representan una inversión pública y privada conjunta de 44 mil millones de pesos.
La educación también ocupó un espacio importante en el mensaje. Gallardo señaló que durante su administración se han rehabilitado y equipado 520 escuelas en el estado. A estas acciones sumó los apoyos alimentarios que, a través del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), se entregan a estudiantes mediante desayunos.
Pero el informe también tuvo un componente político. Durante su intervención, el gobernador aprovechó para dirigirse a sus adversarios y señaló que los ataques hacia su familia han continuado. En tono desafiante, aseguró que no le preocupa que continúen estas críticas y sostuvo que incluso le darán “mayor satisfacción” cuando los “derrote en el 2027”.
El mensaje cerró así entre el recuento de obras, los resultados que el mandatario atribuyó a su administración y un discurso que dejó claro que, además de presentar cuentas sobre el presente de San Luis Potosí, Gallardo ya colocó el escenario político de 2027 como parte de su narrativa.
