De acuerdo con el documento, publicado en septiembre de 2026, la estación potosina tiene capacidad para alojar a 96 personas: 56 hombres, 32 mujeres y ocho personas en situación de vulnerabilidad. Durante la visita de supervisión únicamente se encontraron dos hombres, de 52 y 55 años, originarios de El Salvador y Venezuela, quienes manifestaron su deseo de regresar a sus respectivos países.
Entre los aspectos favorables, la CNDH documentó que las instalaciones cuentan con comedor, áreas de visita, espacios recreativos, dormitorios ventilados, servicios sanitarios funcionales y condiciones adecuadas de limpieza. También verificó la disponibilidad de agua potable, artículos de higiene personal, colchonetas, cobijas y espacios para el lavado de ropa.
En materia de seguridad, el diagnóstico registró la existencia de ocho extintores, cinco mangueras hidrantes, 28 detectores de humo y cámaras de vigilancia, además de protocolos para atender incendios, disturbios y desastres naturales. El INM informó que las mangueras hidrantes fueron instaladas en diciembre de 2024 y que el sistema contra incendios recibió mantenimiento en septiembre de 2025.
Uno de los principales pendientes se encuentra en la información sobre los derechos legales de las personas migrantes. Aunque los dos hombres entrevistados señalaron haber recibido orientación sobre su situación migratoria, las posibilidades de regularización, el retorno asistido y el derecho a solicitar refugio, indicaron que no se les había informado sobre su derecho a interponer recursos contra las resoluciones del INM.
Respecto a la atención médica, la CNDH constató que la estación dispone de un área de salud, personal médico y medicamentos básicos. En cuanto al servicio psicológico, el INM explicó que no cuenta con personal propio para esta atención, pero mantiene un convenio con la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), mediante el cual una psicóloga acude a brindar acompañamiento y actividades de esparcimiento a las personas alojadas.
Las personas entrevistadas también evaluaron positivamente los servicios recibidos. Otorgaron nueve puntos de diez a la alimentación, al trato del personal del INM, a los elementos de seguridad y a las condiciones de los baños. La limpieza obtuvo 9.5 puntos, mientras que la evaluación global de su percepción alcanzó 90 de 100 puntos.
Otro aspecto señalado fue la actualización del Programa Interno de Protección Civil. El INM informó que el 12 de noviembre de 2025 contrató a un especialista para realizar este procedimiento ante las autoridades competentes, con el objetivo de cumplir las disposiciones de seguridad y salvaguardar la integridad de las personas alojadas.
Panorama nacional: menos migrantes y nuevos desafíos
El diagnóstico de la CNDH también señala que durante 2025 se registró una reducción considerable de los flujos migratorios irregulares en México, principalmente por los cambios en las políticas migratorias de Estados Unidos.
Según las estadísticas incluidas en el informe, los eventos de personas extranjeras en situación migratoria irregular pasaron de 1 millón 234 mil 698 en 2024 a 155 mil 730 en 2025, una disminución aproximada del 87.4 por ciento. Por su parte, las presentaciones ante autoridades migratorias descendieron de 986 mil 314 a 126 mil 885 eventos.
A nivel nacional, el organismo reconoció mejoras en las condiciones materiales de los recintos y una menor ocupación, pero advirtió que todavía existen desafíos para garantizar que las personas migrantes reciban información suficiente sobre sus derechos, su situación jurídica, las alternativas de regularización y los procedimientos para solicitar protección internacional.
