La controversia comenzó cuando integrantes de las tres bancadas lamentaron que la universidad facilitara sus instalaciones para dicho encuentro, al señalar que sería conducido por personas presuntamente vinculadas al presidente municipal de la capital, Enrique Galindo Ceballos, a quien identificaron como antigallardista. Además, acusaron que el evento podría utilizarse para desacreditar a grupos y actores políticos contrarios al alcalde.
En su posicionamiento, los legisladores calificaron el encuentro como un “grotesco evento dirigido a promover la confrontación política” y señalaron que algunas organizaciones estarían siendo engañadas para participar.
La Representación Estatal del Partido del Trabajo emitió un comunicado, fechado el 15 de octubre, en el que se deslindó categóricamente de las expresiones de integrantes de su propia bancada que cuestionan o desacreditan los foros de análisis sobre inteligencia artificial promovidos por organizaciones de la sociedad civil.
La dirigencia estatal sostuvo que el debate público, el análisis crítico y la participación de periodistas, académicos y especialistas fortalecen la vida democrática, por lo que manifestó su reconocimiento a quienes impulsan espacios abiertos de reflexión e intercambio de conocimientos.

