Después de casi dos décadas manteniendo una línea de diseño reconocible, Apple decidió cambiar el rumbo de su teléfono insignia. La gran sorpresa de su evento de septiembre fue el iPhone Duo, un dispositivo que puede utilizarse cerrado como un smartphone convencional y desplegarse para ofrecer una pantalla de 7.6 pulgadas.
El nuevo equipo representa la entrada de Apple a un segmento en el que otros fabricantes ya llevan varios años compitiendo. Su diseño incorpora una pantalla exterior y otra interna de mayor tamaño, además de funciones pensadas para aprovechar el espacio adicional, como el uso de varias aplicaciones y compatibilidad con Apple Pencil.
El precio también coloca al Duo en una categoría premium: su costo inicial será de 1,999 dólares. Apple informó que estará disponible a partir del 23 de octubre, mientras que la preventa comenzará el 16 de octubre.
Pero el plegable no fue la única novedad. La compañía presentó los iPhone 18 Pro y 18 Pro Max, modelos que mantienen el formato tradicional y concentran buena parte de sus mejoras en fotografía, rendimiento y batería.
Ambos incorporan el nuevo chip A20 Pro y una cámara principal Fusion de 48 megapíxeles con apertura variable, una característica que permite ajustar la cantidad de luz que entra al sensor y ofrece mayor control para fotografías y video. También cuentan con una Dynamic Island de menor tamaño.
En el apartado de inteligencia artificial, Apple reforzó las funciones de Apple Intelligence y Siri, buscando que el asistente pueda aprovechar información procedente de distintas aplicaciones y ofrecer respuestas más relacionadas con el contexto del usuario.
Los nuevos modelos Pro podrán reservarse desde el 12 de septiembre y llegarán a las tiendas el 18 de septiembre, incluido México.
El evento también sirvió para presentar nuevas generaciones del Apple Watch y AirPods, ampliando la apuesta de la compañía por integrar inteligencia artificial y funciones de salud, audio y traducción en su ecosistema de dispositivos.
Con el iPhone Duo, Apple no solo sumó un nuevo producto a su catálogo: modificó por primera vez de manera radical el concepto físico del iPhone desde su lanzamiento en 2007. Ahora queda por ver si la apuesta por los teléfonos plegables consigue convertirse en el próximo gran salto comercial de la compañía.
