El Congreso del Estado de San Luis Potosí aprobó una reforma a la Ley de la Persona Joven para reconocer de manera expresa los derechos de las y los jóvenes a la igualdad, la no discriminación y la participación social.
La iniciativa fue presentada por la diputada Sara Rocha Medina y plantea incorporar con mayor precisión las responsabilidades del Estado para garantizar que este sector de la población pueda ejercer sus derechos en condiciones de igualdad y contar con oportunidades para su desarrollo.
Con las modificaciones, se establece el compromiso de impulsar políticas públicas que eviten cualquier forma de discriminación relacionada con factores como el origen étnico o nacional, género, edad, discapacidad, condición social, salud, religión, opiniones, preferencias sexuales o estado civil, entre otros aspectos vinculados con la dignidad humana.
La propuesta también contempla que las autoridades consideren las capacidades, aptitudes y vocaciones de las personas jóvenes al momento de diseñar acciones encaminadas a favorecer su desarrollo profesional y personal.
Otro de los aspectos incluidos en la reforma es el reconocimiento de las condiciones particulares que pueden colocar a determinados jóvenes en una situación de vulnerabilidad. Entre ellas se encuentran factores socioeconómicos, alimentarios, psicológicos, físicos, de discapacidad, identidad cultural, origen étnico, condición migratoria, género, preferencias sexuales, creencias religiosas o prácticas culturales.
De acuerdo con la exposición de motivos, identificar estas circunstancias permitiría orientar las acciones gubernamentales hacia quienes enfrentan mayores obstáculos para ejercer plenamente sus derechos.
Con la aprobación de la reforma, el marco legal estatal incorpora de manera más específica estos principios y obligaciones respecto de las personas jóvenes, con el propósito de fortalecer las condiciones para su participación social y desarrollo integral.
