La presunta intervención financiera contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, continúa generando controversia luego de que diversos reportes periodísticos señalaran que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) habría emitido órdenes para bloquear cuentas bancarias relacionadas con el mandatario y personas cercanas a él.
De acuerdo con versiones difundidas en medios nacionales, las medidas también alcanzarían a sus hijos Rubén Rocha Ruiz, Ricardo Rocha Ruiz y José de Jesús Rocha Ruiz, además del senador Enrique Inzunza y otros involucrados mencionados en investigaciones abiertas por autoridades de Estados Unidos.
Hasta el momento, ni la UIF ni el Gobierno Federal han confirmado oficialmente la existencia de un congelamiento masivo de cuentas; sin embargo, especialistas financieros señalaron que una medida de este tipo generalmente implica investigaciones avanzadas relacionadas con posibles operaciones con recursos de procedencia ilícita.
El caso tomó fuerza después de que autoridades estadounidenses señalaran presuntos vínculos entre actores políticos de Sinaloa y grupos del narcotráfico, particularmente con facciones del Cártel de Sinaloa. Las acusaciones incrementaron la presión política sobre Rocha Moya, quien recientemente solicitó licencia a su cargo.
Analistas recordaron que recientemente la Suprema Corte de Justicia de la Nación avaló que la UIF pueda congelar cuentas bancarias sin necesidad de una orden judicial previa cuando existan sospechas relacionadas con lavado de dinero o financiamiento ilícito.
Mientras tanto, el tema continúa escalando en el ámbito político y mediático, en medio de exigencias de distintos sectores para que las investigaciones avancen y las autoridades aclaren el alcance real de las medidas financieras presuntamente aplicadas.
