La designación de Benjamín Pérez Álvarez como titular de la Fiscalía Especializada en Delitos Relacionados con Hechos de Corrupción estuvo acompañada de cuestionamientos tanto por el resultado del escrutinio como por la participación de los grupos parlamentarios. En particular, la ausencia de cinco diputados de Morena durante la sesión dejó dudas sobre la postura que asumió esa bancada frente al nombramiento.
El Congreso del Estado aprobó la designación a partir de una terna propuesta por el gobernador Ricardo Gallardo Cardona, en la que también figuraban Jesús Iván Meza Galeana y Javier Ortiz Patiño. La mayoría legislativa respaldó a Pérez Álvarez, quien anteriormente se desempeñó como secretario general del Ayuntamiento de Soledad de Graciano Sánchez.
Sin embargo, la votación no contó con la participación de la mayoría de los representantes de Morena. De los seis integrantes de esa bancada, únicamente su coordinador, Roberto García Castillo, estuvo presente al momento de emitir los sufragios y manifestó su rechazo a la propuesta. Los otros cinco legisladores llegaron cuando el procedimiento ya había terminado o no pudieron incorporarse a tiempo.
La situación resulta llamativa por el alcance de la responsabilidad que tendrá el nuevo fiscal, cuya función será investigar posibles actos de corrupción en el servicio público. Frente a una decisión de esta naturaleza, la ausencia de casi toda una bancada plantea dudas sobre la coordinación de sus integrantes y la manera en que decidieron asumir su responsabilidad legislativa.
El comportamiento de Morena también tuvo consecuencias en el desarrollo de la sesión. Con cinco de sus diputados fuera de la votación, el nombramiento pudo avanzar con una cantidad menor de sufragios favorables de los que habrían sido necesarios si la totalidad de los legisladores hubiera participado. Aunque su coordinador sí expresó su oposición mediante el voto, la bancada no tuvo una representación suficiente para confrontar la designación en conjunto.
A las ausencias se agregó una inconsistencia que tampoco quedó debidamente explicada. Durante el conteo de las boletas se registraron 17 votos a favor de Pérez Álvarez y cuatro nulos; no obstante, al comunicar el resultado oficial, la Directiva del Congreso reportó 18 votos favorables y tres nulos. La diferencia de un sufragio abrió otro cuestionamiento sobre la certeza del procedimiento.
Así, el nombramiento terminó concretándose entre una mayoría que respaldó la propuesta, una bancada de Morena prácticamente ausente y un resultado cuyo conteo dejó dudas. Para una institución que tendrá entre sus atribuciones investigar posibles irregularidades de funcionarios públicos, las condiciones bajo las cuales se eligió a su titular también merecen una explicación.
Al final, la designación quedó resuelta, pero siguen pendientes dos explicaciones: la del Congreso sobre el voto que apareció de más en el resultado oficial y la de los diputados de Morena sobre su ausencia en una decisión en la que tenían la responsabilidad de participar.
