El proyecto DinOasis Aqua Park, recientemente inaugurado, enfrenta cuestionamientos relacionados con la titularidad de su marca comercial y el esquema bajo el cual opera, luego de que documentos del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) señalaran que el nombre del parque estaría registrado a nombre de un particular.
Según la información disponible, la marca “DINOASIS AQUA PARK” aparece registrada a nombre de José Enrique Rauda López, con domicilio en Michoacán, situación que ha generado dudas sobre la relación entre el titular de la marca y la administración del espacio recreativo.

El Gobierno del Estado ha señalado que el parque forma parte de un proyecto público para recuperar un espacio que permaneció abandonado durante casi dos décadas y que su operación está vinculada al sistema de Parques Tangamanga.
Sin embargo, la existencia de un registro comercial a nombre de una persona particular ha abierto cuestionamientos sobre el manejo de la marca, los posibles derechos derivados de su uso y el destino de los ingresos generados por la operación del parque.
Hasta ahora, no se ha dado a conocer públicamente información detallada sobre contratos, convenios o acuerdos relacionados con la titularidad de la marca y su explotación comercial.
El caso ha generado solicitudes para que las autoridades transparenten el esquema administrativo y financiero de DinOasis Aqua Park, con el objetivo de aclarar la participación de particulares dentro de un proyecto presentado como una obra de carácter público.
