Representantes de la organización de carretoneros “Benito Juárez”, en conjunto con vecinos de diversas comunidades de la zona norte, lanzaron una seria advertencia sobre el estado físico de un puente vehicular en el Periférico Norte, a la altura de las vías ferroviarias hacia Peñasco, situación por la que optaron por abrir la lateral de las vías de México-Laredo con sus recursos.
Según los manifestantes, el flujo constante de carga pesada ha comprometido la estructura debido a que los tráileres no pueden circular por las partes bajas, obligándolos a saturar la parte superior del puente.
Uno de los voceros de la organización Benito Juárez señaló que el puente, ubicado en el camino a Peñasco, ya presenta fisuras visibles. “Hemos notado que el puente ya se está abriendo por el peso que carga de los tráileres. Como no pueden circular por abajo porque se atoran, todo el peso se va arriba y ya hasta está escurriendo agua por las aberturas”, denunció el representante, quien advirtió que de no atenderse la situación, podría ocurrir una tragedia en el corto plazo.
La Organización explica que el problema de las laterales del Periférico es viejo, y no ha tenido una solución por una falta de respuesta de la empresa ferroviaria Kansas City Southern. Explicaron que la problemática, que aseguran persiste desde el año 2015, impide el tránsito fluido de servicios básicos y transporte público.
Los habitantes de colonias como Milpillas, Villa María, Puerta Real, Peñasco y El Milagro, entre otras, señalaron que la falta de un paso lateral adecuado afecta tanto a los recolectores que han migrado de tracción animal a motocarros, como a los usuarios en general que esperan la llegada del sistema Red Metro.
Por las situaciones antes mencionadas, el grupo decidió abrir el paso de la lateral el pasado sábado 11 de abril. “Si Kansas no nos permite el paso por sus vías, ¿por qué ellos sí transitan nuestras carreteras usándolas como si nada? Si no hay permiso para nosotros, que ellos tampoco usen nuestras carreteras”, sentenció el vocero.
Durante el hecho se registraron roces con otros grupos, a los que calificaron como “grupos de choque”. El grupo se deslindó de cualquier tinte político y pidieron a los medios de comunicación informar con veracidad, aclarando que su postura no es en contra de las obras, sino a favor de que se garantice un paso seguro y funcional para todos los sectores que convergen en el Periférico Norte.
