Lo que comenzó como un cuestionamiento sobre la calidad del nuevo desnivel de Circuito Potosí, frente a la Fenapo, terminó evidenciando una contradicción entre lo dicho por el gobernador Ricardo Gallardo y las acciones realizadas por una dependencia de su propio gobierno.
La obra, recién inaugurada y presentada como una de las nuevas infraestructuras para mejorar la movilidad en esta zona de la ciudad, quedó en el centro de la discusión después de que las lluvias registradas esta semana provocaran afectaciones visibles en el pavimento.
Videos y fotografías difundidos en redes sociales mostraron un desperfecto en la vialidad, acompañado de acumulación de agua, situación que rápidamente generó cuestionamientos debido a que la obra llevaba apenas unos días de haber sido puesta en funcionamiento.
Ante los cuestionamientos de los medios, el gobernador Ricardo Gallardo negó que existiera un bache o una afectación importante en el nuevo desnivel y aseguró que la infraestructura se encontraba en buenas condiciones.
Sin embargo, durante la propia conversación con los reporteros ocurrió un momento que contradijo esa versión.
Mientras el gobernador negaba la existencia del desperfecto, uno de los reporteros le señaló directamente: “Sí, incluso ya lo repararon”.
Y, en efecto, el personal de la Secretaría de Desarrollo Urbano, Vivienda y Obras Públicas (SEDUVOP) intervino el punto señalado y realizó trabajos para reparar la afectación.
El episodio también abre nuevamente el debate sobre la supervisión y calidad de las obras públicas, particularmente cuando se trata de proyectos que apenas fueron entregados y que tienen como objetivo soportar el tránsito cotidiano de miles de vehículos.
Por ahora, la controversia no está solamente en el desperfecto que apareció después de la lluvia, sino en la diferencia entre la versión ofrecida por el gobernador y la intervención que realizó posteriormente la dependencia encargada de las obras públicas del estado.
