La señora Nicole relató que todo el conflicto inició cuando descubrió que su pareja poseía pornografía infantil y tomaba fotos indecentes a menores (cuando él era instructor de natación el el INPODE), por lo que decidió separarse para resguardar a sus hijas.
Tras esa decisión, dijo, comenzó un proceso legal por la custodia de la menor, el cual, asegura, se ha desarrollado con irregularidades. Señaló que presentó información médica y elementos que, desde su perspectiva, advertían riesgos para la niña, pero estos no habrían sido valorados adecuadamente por la autoridad judicial encargada del caso.
La madre hizo un llamado a las autoridades para revisar el caso con apego al interés superior de la niñez y garantizar la seguridad de su hija. Asimismo, pidió que se investiguen a fondo las decisiones tomadas dentro del proceso judicial y las condiciones en las que se encuentra la menor.
Hasta el momento, no se ha informado de una postura oficial por parte de las autoridades señaladas, por lo que el caso continúa generando inquietud y exigencias de esclarecimiento.
