Una ola de indignación se desató este sábado en la ciudad tras conocerse el caso de una perrita herida que fue presuntamente arrojada viva a un contenedor de basura por una trabajadora de mantenimiento en la terminal terrestre potosina.
La perrita, conocida entre los locatarios por refugiarse habitualmente en la terminal en busca de sombra y seguridad, fue vista malherida y desorientada en días recientes. Testigos aseguran que en lugar de recibir atención, la trabajadora la habría colocado directamente en un bote de basura, aún con vida.
El acto provocó la movilización de colectivos animalistas, ciudadanos independientes y defensores de los derechos de los animales, quienes se congregaron este mismo día en las instalaciones de la terminal para exigir justicia y sanciones ejemplares.
Durante la protesta, el gerente de la terminal salió a dialogar brevemente con los asistentes y confirmó que la trabajadora implicada fue suspendida sin goce de sueldo, aunque no especificó si la medida sería temporal o definitiva. También aseguró que se abrirá una investigación interna para esclarecer los hechos.
Los grupos presentes lamentaron que este tipo de casos sigan ocurriendo sin una respuesta institucional firme.