A poco menos de un año para el arranque formalmente del proceso electoral del 2027, el Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (CEEPAC) enfrenta un escenario complejo: debe comenzar a organizar la próxima elección sin tener certeza sobre las reglas que la regirán, advirtió el consejero del Ceepac, Juan Manuel Ramírez.
Mientras los tiempos legales avanzan sin pausa, las reformas electorales continúan detenidas en el Congreso del Estado, en medio de un veto del Poder Ejecutivo que aún no ha sido resuelto.
Juan Manuel Ramírez García, reconoció que el organismo ya cumplió con su parte al presentar la iniciativa de reforma, pero ahora todo depende del Poder Legislativo.
“En el ámbito estatal, la iniciativa ya fue presentada por el CEEPAC; ahora hay que esperar lo que determine el Congreso y el análisis respecto del veto del Ejecutivo”, señaló. Esta pausa legislativa coloca al árbitro electoral en una situación de incertidumbre, pues no hay claridad sobre el marco jurídico que estará vigente para la elección.
A esto se suma la expectativa de cambios a nivel federal, lo que abre la posibilidad de ajustes adicionales en las reglas del proceso.
Ramírez García advirtió que el tiempo es un factor clave. Para que cualquier modificación pueda aplicarse en 2027, debe aprobarse con anticipación suficiente. “Las reformas deben estar listas al menos 90 días antes del inicio del proceso electoral” señala el consejero.
Con base en la legislación actual, el proceso electoral iniciaría el 2 de enero de 2027, lo que fija un plazo límite durante este año para que el Congreso concrete los cambios. En otras palabras, el margen de maniobra se reduce mientras las decisiones siguen sin tomarse.
