En Plaza de los Fundadores como escenario estelar, la noche del Segundo Informe de Gobierno de Enrique Galindo Ceballos en su segunda etapa como alcalde de San Luis Potosí tuvo como telón de fondo la historia de la ciudad, los resultados de su administración y, hacia el cierre, una señal política con la mirada puesta en 2027. Con este acto, Galindo llegó a cinco informes de resultados al frente del Ayuntamiento capitalino, luego de haber sido reelecto para un segundo periodo.
El alcalde estuvo acompañado por figuras de la política nacional y estatal, entre ellas el presidente nacional del PAN, Jorge Romero; Kenia López Rabadán, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados; los senadores Ricardo Anaya y Verónica Rodríguez; así como el exdirigente nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Jorge Zambrano. También acudieron diputadas y diputados, funcionarios públicos locales, dirigentes y representantes de cámaras empresariales, activistas y ciudadanos que ocuparon la plaza para presenciar el informe.
Frente a una Plaza Fundadores abarrotada, Galindo dedicó parte de su mensaje a reivindicar la historia de San Luis Potosí y a marcar distancia de la idea de que la transformación de la entidad pueda atribuirse a un solo partido o gobierno. “Quién crea que la grandeza de San Luis se construyó con un color, con un partido, está completamente equivocado”, sostuvo el edil, antes de recordar que la entidad tiene una historia que se remonta cuatro siglos y que, desde su perspectiva, el desarrollo alcanzado es resultado de distintas generaciones y administraciones.
Pero el discurso también tuvo un destinatario político más evidente. Al hablar de lo que recibe una administración y de aquello que pretende dejar, Galindo hizo una distinción entre “herencia” y “legado”. “Una herencia no se maldice, se honra con trabajo”, afirmó, al plantear que corresponde a cada gobierno asumir las condiciones que recibe y trabajar a partir de ellas. La frase marcó uno de los momentos de mayor carga política del mensaje, en un contexto de diferencias entre el gobierno municipal y el estatal.
Entre cifras, obras y acciones en materia de finanzas, infraestructura, seguridad, salud, movilidad y participación ciudadana, el informe avanzó como un balance de los dos primeros años de su actual periodo de gobierno. Sin embargo, fue hacia el cierre cuando la atención se concentró en otro asunto: el futuro político del alcalde.
Desde la plaza comenzaron a escucharse gritos de “¡Gobernador, gobernador!”, mientras Galindo recibía el respaldo de los asistentes. El momento terminó por darle un nuevo sentido al informe: además de exponer los resultados de su administración, el alcalde dejó abierta públicamente la posibilidad de buscar la gubernatura de San Luis Potosí en 2027.
La presencia de dirigentes nacionales del PAN, legisladores, exdirigentes partidistas, representantes empresariales, funcionarios, activistas y ciudadanos dio al acto una dimensión política que rebasó el ámbito municipal. La Plaza Fundadores fue así escenario de un informe que terminó mirando más allá del Ayuntamiento y que colocó sobre la mesa una aspiración que hasta ahora se había mantenido en el terreno de las posibilidades: la eventual candidatura de Enrique Galindo por la gubernatura en 2027.
