Las exigencias por la calidad del agua en Guadalajara derivaron en cuestionamientos desde el Gobierno Federal hacia las autoridades de Jalisco, luego de que durante una protesta se reportara el uso de gases lacrimógenos y chorros de agua por parte de elementos policiales.
La presidenta Claudia Sheinbaum solicitó al gobernador Pablo Lemus aclarar las circunstancias en las que se desarrolló el operativo, así como informar quiénes fueron las personas detenidas durante la movilización.
La mandataria sostuvo que las autoridades deben privilegiar el diálogo ante las inconformidades ciudadanas y expresó su rechazo a las acciones represivas. No obstante, también señaló que las manifestaciones deben mantenerse dentro de los cauces pacíficos y no derivar en actos de violencia.
La protesta tuvo como motivo las inconformidades de habitantes por las condiciones del agua que llega a sus viviendas, un problema que ha generado reclamos en distintos puntos de la zona metropolitana de Guadalajara.
Durante la movilización se registraron momentos de tensión entre manifestantes y policías. El uso de equipos para dispersar a los participantes y las detenciones realizadas durante el operativo colocaron la actuación de las autoridades estatales en el centro de la discusión.
Con su posicionamiento, Sheinbaum puso énfasis en la necesidad de esclarecer los hechos y conocer la situación de las personas detenidas, mientras persisten las demandas ciudadanas para atender los problemas relacionados con el suministro y la calidad del agua en la capital jalisciense.
