La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aclaró este lunes el origen de un llamado de atención que realizó a legisladores y dirigentes políticos durante su reciente visita al municipio de San Quintín, Baja California, un episodio que se viralizó en redes sociales y generó diversas reacciones en la opinión pública.
Sheinbaum indicó que el momento surgió en medio de la presentación del “Plan de Justicia para Trabajadores Agrícolas”, un programa diseñado para atender las condiciones de vida y laborales de miles de jornaleros de la región, muchos provenientes de estados como Oaxaca, Guerrero, Veracruz y Michoacán.
Durante su recorrido y al dialogar con jornaleros, la presidenta constató condiciones laborales precarias: trabajadores que laboran más de ocho horas diarias, reciben pagos por caja cosechada (en muchos casos por debajo del salario mínimo) y viven en asentamientos no regularizados con carencias de servicios.
Fue en ese contexto que Sheinbaum rechazó detenerse para tomarse fotografías con algunos diputados y funcionarios que se encontraban al final del evento. “Me parecía que no iba una cosa con la otra”, explicó la mandataria, al referirse a la incongruencia entre la seriedad de las problemáticas expuestas y el momento de protocolo.
Visiblemente molesta, les dijo a los legisladores que debían trabajar más en territorio y estar cerca de la gente, en vez de permanecer “allá arriba” en el Congreso o buscar actos protocolarios. Este llamado no fue dirigido exclusivamente a quienes estaban presentes, sino que (dijo) es un recordatorio general para quienes forman parte del movimiento político del cual provienen.
