El pronunciamiento ocurrió en un contexto especialmente sensible, marcado por la crisis hídrica que enfrenta México. Durante la presentación de la iniciativa de reforma a la Ley General de Aguas Nacionales, la mandataria destacó (de forma espontánea) la falta de representación femenina en el panel de la Comisión Nacional del Agua.
El comentario se dio en medio de un panorama complejo para el país, donde diversas regiones enfrentan sequías extremas, mientras que se estima que cerca del 50% del agua potable se pierde por fugas en la infraestructura. A ello se suma que el sector agrícola consume aproximadamente el 70% del recurso hídrico, lo que agrava los desafíos para garantizar el abasto.
En este escenario, especialistas han señalado la necesidad de fortalecer la capacidad técnica y operativa de las instituciones encargadas de la gestión del agua, particularmente de la Comisión Nacional del Agua, organismo clave en la administración del recurso.
El comentario de la presidenta también se inserta en el debate más amplio sobre la paridad de género en la administración pública. Si bien México ha registrado avances importantes en materia de representación, distintas voces subrayan que, ante la magnitud de la crisis hídrica, el enfoque debe centrarse en la experiencia, la preparación técnica y la implementación de soluciones efectivas.
