La estructura fue instalada frente a la Catedral Metropolitana y forma parte de la Ofrenda Monumental dedicada al grabador mexicano José Guadalupe Posada, creador de la Calavera Garbancera, personaje que posteriormente se convirtió en uno de los símbolos más representativos de esta tradición mexicana.
La obra fue elaborada por el Taller de Arte Xibalbá, bajo la dirección de Carlos Camilo Báez. Su construcción requirió aproximadamente nueve meses de planeación y una semana de montaje, con la participación de artistas, diseñadores, ingenieros, herreros y especialistas en distintas disciplinas.
La Catrina destaca por su vestido morado, adornos florales y dimensiones que superaron el récord anterior, establecido en Puerto Vallarta, Jalisco, donde se había construido una figura de aproximadamente 28 metros de altura.
Como parte de la celebración, la Plaza de la Constitución también cuenta con miles de flores de cempasúchil, tapetes decorativos, esculturas de ajolotes e iluminación especial en los edificios del Centro Histórico.
La exposición abrió sus puertas el 29 de octubre y permanecerá disponible hasta el próximo lunes 2 de noviembre, con acceso gratuito durante las 24 horas del día.
Con esta instalación, la capital del país suma un reconocimiento internacional a sus celebraciones del Día de Muertos, una tradición que reúne expresiones artísticas, culturales y populares dedicadas a recordar a quienes han fallecido.
