Santiago Peña presentó este jueves 5 de noviembre su renuncia a la Presidencia de Paraguay, en medio de una crisis financiera y política provocada por la intervención de Ueno Bank, una institución privada que enfrenta investigaciones por presuntas irregularidades y que durante su administración recibió importantes recursos de organismos públicos.
El mandatario anunció su decisión mediante un mensaje en video difundido en redes sociales, justo cuando la Cámara de Diputados debatía la posibilidad de iniciar un juicio político en su contra. Peña argumentó que su salida buscaba preservar la estabilidad del país, mantener la paz social y proteger las instituciones democráticas.
La renuncia se produjo después de que el escándalo financiero debilitara el respaldo político que mantenía dentro del Partido Colorado, organización que incluso manifestó su apoyo al proceso para someterlo a juicio político.
Horas después del anuncio, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad, con 78 votos, iniciar el procedimiento de juicio político, por lo que la salida del mandatario no detuvo las acciones legislativas en su contra.
Tras la renuncia, el vicepresidente Pedro Alliana quedó como sucesor constitucional para completar el periodo presidencial, que debía concluir en agosto de 2028.
En su mensaje de despedida, Peña pidió disculpas a la población y expresó su deseo de que los ahorros de los afectados puedan ser devueltos mediante los mecanismos de garantía establecidos por las autoridades financieras.
Su salida representa una de las mayores crisis políticas recientes de Paraguay, al producirse en medio del colapso de una institución financiera con millones de clientes, protestas ciudadanas y la pérdida del respaldo de su propio partido.
