“Hoy es un día de reflexión y de recordar, pero sobre todo es un día en el que le decimos a la sociedad que existe un problema que se necesita atender”, expresó Edith Pérez, integrante del Colectivo Voz y Dignidad por los Nuestros, durante la jornada conmemorativa por el Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada.
Para las familias, la ausencia no significa olvido. Al contrario, cada fotografía, cada ficha de búsqueda y cada nombre representa una historia que continúa presente mientras sus seres queridos siguen sin ser localizados.
Alrededor de 80 familias participaron en una misa realizada como homenaje a las personas desaparecidas. De acuerdo con el colectivo, cerca de 70 de estas familias llegaron desde distintos municipios de San Luis Potosí, lo que refleja que la problemática trasciende a la capital y alcanza a comunidades de diferentes regiones del estado.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la elaboración de un “Árbol de la Vida”, en cuyas ramas fueron colocadas las fichas de búsqueda de distintas personas desaparecidas. Los rostros quedaron expuestos como un recordatorio de que detrás de cada ficha existe una familia que continúa esperando.
“Les recordamos al mundo que ellos están aquí presentes porque a través de nosotros aún tienen vida”, señaló Edith Pérez.
La jornada no solo representó un acto de memoria para las familias, también expuso una realidad que permanece abierta: decenas de personas continúan sin ser localizadas y sus familiares mantienen la búsqueda, la exigencia de respuestas y la esperanza de volver a encontrarlas.
Mientras las fichas permanecían colgadas en el Árbol de la Vida, los rostros de quienes faltan volvieron a ocupar un espacio público. Una forma de decir que, mientras no haya respuestas, sus nombres siguen presentes y sus familias no dejarán que sean olvidados.
