La enfermedad celíaca puede pasar desapercibida durante años debido a que sus síntomas suelen confundirse con otros problemas digestivos, advirtió Miguel Ángel Mejía Díaz, docente de la Facultad de Enfermería y Nutrición de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), quien destacó la importancia de un diagnóstico oportuno para evitar complicaciones.
El especialista explicó que se trata de una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmunológico reacciona al consumo de gluten, una proteína presente en cereales como el trigo, la cebada y el centeno. Esta respuesta provoca inflamación y daño en las vellosidades del intestino delgado, lo que dificulta la absorción de nutrientes esenciales.

Entre los síntomas más frecuentes se encuentran diarrea, distensión abdominal, gases, dolor abdominal y pérdida de peso. Añadió que la enfermedad puede presentarse a cualquier edad y tiene un componente hereditario, especialmente en personas con antecedentes familiares de padecimientos autoinmunes. Según estimaciones, alrededor del uno por ciento de la población mexicana vive con enfermedad celíaca, aunque la mayoría de los casos permanece sin diagnóstico.
El docente señaló que el diagnóstico debe realizarse mediante estudios médicos especializados, como análisis de sangre y, en algunos casos, biopsias del intestino delgado, por lo que recomendó no eliminar el gluten de la alimentación sin indicación médica.
También recordó que el único tratamiento consiste en seguir una dieta estricta libre de gluten durante toda la vida. De no atenderse, la enfermedad puede ocasionar anemia, pérdida de cabello, fragilidad ósea y otras deficiencias nutricionales que afectan la calidad de vida. Por ello, recomendó acudir con un médico o gastroenterólogo si se presentan molestias digestivas recurrentes después de consumir alimentos con gluten.
